Al menos siete explosiones y aeronaves volando a baja altura se escucharon alrededor de las 2:00 horas de este sábado 3 de enero en Caracas como parte de un operativo que concluyó con la captura y extradición del presidente Nicolás Maduro.
En un comunicado, el Gobierno de Venezuela acusó formalmente a Estados Unidos de estar detrás de los bombardeos. “El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales”, afirmó.
Personas en distintos barrios salieron apresuradamente a las calles. Algunas explosiones podían verse a la distancia desde varias zonas de Caracas.
“Todo el suelo tembló. Es horrible. Oímos explosiones y aviones a lo lejos”, contó Carmen Hidalgo, una oficinista de 21 años, con la voz temblorosa. Caminaba a paso ligero con dos familiares, regresando de una fiesta de cumpleaños cuando escuchó las explosiones. “Sentíamos como si el aire nos golpeara”.
Esto ocurre mientras el Ejército de Estados Unidos ha estado atacando en días recientes presuntas embarcaciones utilizadas para el contrabando de drogas.
Esta semana, Donald Trump confirmó además un ataque contra una “gran instalación” usada presuntamente por el Gobierno de Maduro para cargar droga en lanchas, lo que representó el primer bombardeo en tierra de EU.
El New York Times reportó que fue la CIA la agencia encargada de ejecutar el ataque con un conjunto de drones. Fuentes que hablaron con el diario estadounidense afirmaron que no había personas en el depósito al momento del bombardeo.
El viernes 2 de enero, Venezuela informó que estaba abierta a negociar un acuerdo con Estados Unidos para combatir el narcotráfico. Maduro también acusó a Estados Unidos de forzar un cambio de gobierno en Venezuela y obtener acceso a sus vastas reservas petroleras mediante una campaña de presión de varios meses, la cual comenzó con un despliegue militar masivo en el mar Caribe en agosto.
Gustavo Petro, presidente de Colombia, exigió a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de Estados Americanos (OEA) reuniones inmediatas tras el ataque.
“En este momento bombardean Caracas. Alerta a todo el mundo han atacado a Venezuela. Bombardean con misiles”, publicó en X (antes Twitter).
El medio digital independiente Efecto Cocuyo reportó que, de acuerdo con testigos, unas de las explosiones se detectaron en Fuerte Tiuna, sede del Ministerio de Defensa de Venezuela.
Otro de los puntos alcanzados por el fuego es la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, conocida popularmente como La Carlota, ubicada en el este del área metropolitana de Caracas.
El Ejército de Estados Unidos realiza ataques a embarcaciones venezolanas en el mar Caribe y en el océano Pacífico oriental desde principios de septiembre.
Con corte al viernes 2 de enero, el número de ataques confirmados contra embarcaciones asciende a 35 y el saldo de personas fallecidas es de al menos 115, de acuerdo con cifras anunciadas por la administración de Donald Trump.
Estas acciones se produjeron después de un importante reforzamiento de fuerzas estadounidenses en las aguas frente a Sudamérica, que incluyó la llegada del portaviones más avanzado de Estados Unidos, lo que sumó miles de tropas adicionales a lo que ya era la mayor presencia militar en la región en generaciones.
Trump justificó estos ataques contra embarcaciones como una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, y ha sostenido que el país se encuentra en un “conflicto armado” con los cárteles de la droga.
El presidente de EU llevaba meses advirtiendo que podría ordenar ataques contra objetivos en territorio venezolano. Además, Estados Unidos ha incautado buques petroleros sancionados frente a la costa de Venezuela.

