El polo norte magnético de la Tierra no está donde muchos creen y tampoco se queda quieto. Su desplazamiento constante volvió alertó a los científicos y responsables de sistemas de navegación global, lo que derivó en una nueva actualización del World Magnetic Model 2025 (WMM2025), la referencia oficial que permite que aviones, barcos, satélites y hasta teléfonos inteligentes sepan exactamente hacia dónde están apuntando.
A diferencia del polo norte geográfico, fijo y alineado con el eje de rotación del planeta, el polo magnético cambia de posición de forma continua y es empujado por los movimientos del hierro líquido en el núcleo externo de la Tierra. Hoy, ese punto se encuentra mucho más cerca de Siberia que del Ártico canadiense, luego de recorrer más de dos mil doscientos kilómetros desde que fue identificado por primera vez en el siglo XIX.
Un desplazamiento más lento, pero igual de relevante
Durante décadas, el polo norte magnético avanzó a una velocidad de entre cincuenta y sesenta kilómetros por año. Sin embargo, mediciones recientes muestran que ese ritmo se redujo a alrededor de treinta y cinco kilómetros anuales, lo que especialistas consideran la mayor desaceleración registrada hasta ahora.
Aunque el fenómeno es natural, sus implicaciones técnicas son todo menos menores. De acuerdo con organismos científicos encargados del monitoreo geomagnético global, incluso pequeñas variaciones acumuladas pueden generar errores importantes en sistemas que dependen de datos magnéticos precisos, especialmente en trayectos largos o en regiones cercanas a los polos.
El World Magnetic Model 2025 entra en escena
Para responder a estos cambios, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos y el Servicio Geológico Británico publicaron el WMM2025, una actualización que estará vigente hasta finales de dos mil veintinueve, salvo que ocurra un cambio abrupto en el campo magnético terrestre.
Este modelo es utilizado por gobiernos, fuerzas armadas, organismos internacionales y empresas tecnológicas. Desde la aviación civil y la navegación marítima hasta los sistemas GPS y las brújulas digitales integradas en celulares y automóviles, todos dependen de este “mapa invisible” del magnetismo terrestre.
Una versión más precisa para un planeta que no se detiene
Una de las novedades clave de esta edición es la incorporación del Modelo Magnético Mundial de Alta Resolución (WMMHR2025). Según información de los centros científicos responsables de su desarrollo, esta versión mejora drásticamente la resolución espacial: pasa de unos tres mil trescientos kilómetros a aproximadamente trescientos kilómetros en el ecuador.
En la práctica, esto se traduce en una orientación mucho más precisa, especialmente en regiones complejas como las zonas polares, donde los errores de navegación pueden escalar rápidamente. Por eso, los expertos recomiendan a usuarios críticos migrar a esta versión de mayor resolución lo antes posible.
Las zonas donde las brújulas dejan de ser confiables
Otro punto sensible de la actualización es el ajuste de las llamadas zonas de sombra o apagón magnético, áreas cercanas a los polos donde el campo magnético es tan débil o errático que las brújulas pueden volverse inutilizables.
Imagen: NOAA NCEI
De acuerdo con National Geographic, el WMM2025 actualiza la ubicación de estas regiones para reflejar el desplazamiento continuo del polo magnético hacia Siberia. Esta información resulta clave para la planificación de rutas aéreas polares, misiones científicas y operaciones militares que dependen de una navegación extremadamente precisa.
¿Por qué el polo se está moviendo hacia Siberia?
Investigaciones recientes citadas por The Weather Network apuntan a una especie de “tira y afloja” magnético bajo el Ártico. Dos grandes zonas de magnetismo, una bajo Canadá y otra bajo Siberia, influyen en la posición del polo norte magnético. En las últimas décadas, la región siberiana ha ganado fuerza al debilitar la influencia canadiense y empuja el polo hacia el este.
Este comportamiento no es señal de un desastre inminente. Para la mayoría de las personas, el impacto en la vida diaria es prácticamente imperceptible. Pero en un mundo que depende cada vez más de la navegación precisa, mantener actualizado el modelo magnético es crucial. Aunque la posibilidad de una inversión total de polos magnéticos suele generar titulares alarmistas, los científicos coinciden en que estos procesos ocurren a escalas de miles de años.

