El pueblo siberiano de Oymyakon, conocido como el lugar más frío del planeta, ha registrado este año el enero más caluroso desde que se realizan las mediaciones, informó la prensa local.
Según el portal Meteonovosti, la temperatura media en Oymyakon durante el mes pasado superó la norma en casi 20 grados.
Así, el 28 de enero los termómetros en la localidad marcaron unos 21 grados bajo cero, cuando la media para enero es de 47 y más grados bajo cero.
La temperatura nocturna en Klin, en la región de Moscú, alcanzó anoche los 30 grados bajo cero, mientras en la capital rusa se ha instalado también una ola de frío con temperaturas de 20 y más grados bajo cero.
Este sábado los termómetros marcaban en la capital rusa los 21 grados bajo cero que se perciben, según dispositivos electrónicos, como 29 grados bajo cero.
En 1956, en estas fechas los termómetros capitalinos descendieron a 35 grados bajo cero, recuerdan los meteorólogos, que admiten que en las décadas posteriores hubo una subida de la temperatura invernal, salvo en el año 1978.
Mijaíl Lokoshchenko, director del observatorio meteorológico de la universidad y científico principal de la Facultad de Geografía, explicó que el fenómeno fue causado por ciclones profundos y extensos que atravesaron la región de Moscú acompañados de frentes atmosféricos pronunciados.
Este enero nevado en la capital se suma a un mes de condiciones invernales extremas en distintas regiones de Rusia. A principios de enero, la península de Kamchatka, en el extremo oriental del país, declaró situación de emergencia tras una tormenta masiva que dejó su principal ciudad parcialmente paralizada.
La nevada excepcional transformó la rutina de los 13 millones de habitantes, que enfrentaron retrasos masivos en trenes de cercanías, atascos prolongados y acumulaciones de nieve que alcanzaron hasta 65 centímetros de altura en distintos puntos de la ciudad.
En el siglo XXI, el invierno más frío en Moscú se registró en 2005, cuando las temperaturas mostraban por las noches entre 25 y 30 grados bajo cero.
La actual ola de frío se instaló en la capital rusa después de días de intensas nevadas que dejaron montículos de nieve de más de 60 centímetros.
Los expertos prevén que la nevada disminuya gradualmente de intensidad, pero las temperaturas bajo cero persistirán, lo que mantendrá la profunda cobertura de nieve durante varios días más.
(con información de EFE)

